Enjuague bucal

Enjuague bucal: ¿Cuándo debemos utilizarlo y cómo?

Los expertos nos lo repiten una y otra vez: no basta con cepillarnos los dientes para lograr una buena higiene bucal. Y es que con el cepillo no se pueden llegar a ciertas partes de la boca. Es por esta razón, por la que tenemos que usar otros elementos que complementen el cepillado y uno de ellos es el enjuague bucal. También conocido como colutorio).

¿Por qué deberías usar un enjuague bucal?

Antes de nada, debes de saber que un colutorio nunca va a sustituir el proceso de cepillado, pero si que lo va a complementar. Piensa que con un cepillo se logra un efecto mecánico al desplazar las cerdas por los dientes. Lo que permitirá acabar con la mayor parte de la placa dental. Esto es algo que no se puede conseguir con el enjuague.
Los expertos recomiendan el uso del hilo dental durante un par de minutos, para poder acabar con cualquier resto de comida acumulado. Sin embargo, su uso es algo complicado, sobre todo para los niños, además de requerir de un cierto tiempo.

Es en este punto cuando empezamos a contemplar el enjuague. Es un producto cómodo, adaptado para prácticamente todo el mundo, pero con un funcionamiento diferente al de otros métodos: y es que aquí nos ayudará la química.
Muchas personas piensan que el colutorio tan sólo tiene la labor de hacer que nuestro aliento sea más agradable, pero nada más lejos de la verdad. La gran mayoría de los enjuagues actúan estando un cierto tiempo en la boca, acabando con las bacterias. Además de alterar la composición de la placa dental, consiguiendo que sea más fácil de reducir mediante el cepillado.
Es por ello, por lo que también se considera un producto clave para combatir la caries. También la gingivitis, entre otras dolencias de importancia.

¿Cuándo se debe de usar un colutorio?

El enjuague bucal siempre se tendrá que llevar a cabo una vez que se haya procedido con el cepillado y nunca antes. Lo más recomendable es hacerlo 3 veces al día, pero si esto no fuera posible, por lo menos lo haremos antes de acostarnos.
Puede darse el caso de que el colutorio tenga que ser diluido para evitar daños en los dientes. Aunque no es lo habitual.
Para conseguir los mejores resultados, es importante hacer el enjuague con energía. De esta forma acabaremos con la mayor parte de los gérmenes acumulados en la boca. Incluso hasta podemos hacer gárgaras con él para acabar con las bacterias acumuladas en la garganta.

Un error muy habitual que cometemos es comer o beber al poco de habernos sometido al colutorio. La idea es esperar un mínimo de media hora antes de hacerlo. Y es que, durante ese tiempo, las propiedades del colutorio seguirán haciendo efecto. Por lo que acabará con más bacterias si lo dejamos el tiempo suficiente.
Ten cuidado con usar a menudo los enjuagues con clorhexidina, ya que podrían manchar tus dientes.
Con estas claves, podrás usar los colutorios sin riesgos