Implantes dentales

Implantes dentales: ¿Cuando y donde debemos colocarlos?

Los implantes dentales nos pueden ayudar a corregir ciertos problemas de salud en nuestra boca, aunque hoy en día se utilizan también como un recurso estético sin más. En cualquier caso, será crucial informarnos bien sobre ellos antes de su colocación.

Un implante dental es un recurso de la odontología al que se recurre para solucionar algunos problema en los dientes. Son unas estructuras que nos recuerdan a raíces artificiales, diseñadas con el objetivo de sustituir a las originales. Se fabrican en titanio y se colocan en el hueso del maxilar superior o de la mandíbula.

Sin embargo, hay mucha desinformación sobre este sistema, que muchas veces nos lleva a error. Aunque es una buena opción, muchas veces hay otras tantas que se deben de sopesar. Al fin y al cabo, es un tratamiento caro y requiere de bastantes cuidados para evitar problemas. Por ejemplo, aunque se hayan diseñado con materiales de gran calidad (cómo puede ser el titanio), podrían llegar a infectarse en el caso de que no llevemos unos hábitos de higiene adecuados.

Lo más habitual es que el dentista, antes de recurrir a los implantes dentales, haga todo lo necesario para intentar salvar el diente original.

¿Cuándo se debe de recurrir a un implante dental?

Básicamente son colocados con fines funcionales, consiguiendo que el paciente vuelva a masticar sin que esto le provoque dolor. Si se tiene algún problema de falta de piezas dentales, los implantes dentales se posicionan como una solución bastante interesante.

Ahora bien, hay que considerar que un tratamiento de implantes dentales no siempre tiene éxito; y es que existe una posibilidad de entre un 5 y un 15% de que se produzca algún tipo de rechazo. Tan sólo podremos acceder a un implante una vez que el facultativo haya hecho un completo diagnóstico de nuestro problema. Este diagnóstico se basa en la revisión minuciosa del historial clínico del paciente, además de revisar si tienes alguna alergia, el estado de conservación en el que se encuentra el resto de tus dientes, así como cualquier otro dato relacionado de interés.

El odontólogo te informará de cuántos implantes te puedes poner, además de la zona de colocación de los mismos.

Antes de empezar con la intervención tendrás que firmar un consentimiento. Será un documento en el que se detallarán todas las posibles consecuencias de la operación. No firmes nada sin leerlo detenidamente ; debes ponerte a valorar los riesgos en relación con los beneficios, para ver si vale la pena.

Los riesgos de la operación dependerán de:

– La edad: Por lo general, cuanto más joven es el paciente, menos posibilidad de que haya complicaciones .
– Enfermedades previas
– Cantidad de hueso: El hueso debería contar con un mínimo de 4 mm (anchura) x 12 mm (altura ósea), aunque hay tratamientos alternativos o complementarios si no se llegase a los mínimos.
– Zona: Dependiendo de la zona, en algunas de ellas existen más riesgos y complicaciones.

Acude al dentista para que valore si te conviene o no, colocarte un implante dental