Historia de la primera silla dental

Es importante estar cómodos al momento de la consulta dental y no solamente para usted como paciente sino también para el odontólogo.

Ya que si él no se siente grato posiblemente no le realizara un procedimiento como es debido, por estas razones sería interesante aprender y conocer la historia de la primera silla dental.

Es natural que conozcamos del porqué de todos los aparatos alrededor de la silla actual y a su vez como fue evolucionando tal objeto.

Es de suponer que desde siempre el odontólogo ha trabajado con la silla que conocemos actualmente, para llegar al resultado de ahora la misma paso por unos cambios significativos con el fin de que tanto usted como el medico se sintiera lo mejor posible.

Comienzo de la  historia de la primera silla dental

Es de decir que el padre de la odontología americana como lo es Josiahh Flagg el cual fundo la primera escuela dental en Baltimore, alrededor del año 1839.

Su inspiración para dicha silla fue a partir de la silla modelo de Windsor

¿Quién realizo la invención la primera silla dental?

Existen un par de teorías ya que es de entender porque tal trabajo tiene diversos inicios y es posible que el origen real se disperse, pero, para que usted haga sus propias conclusiones les presentaremos dichas teorías.

Se dice que en 1855, el cirujano y dentista Giovanni Platerio con el pasar del tiempo y de haber utilizado por mucho tiempo la práctica de atender el paciente entre sus rodillas apretaba la cabeza del mismo, ya que no había un soporte estático, por esta razones se dice que el creo un sillón reclinable bajo, de espaldar reducido pero que permitiría un mejor procedimiento y acceso a la cavidad bucal.

Por otro lado se dice que el siglo XVII los odontólogos utilizaban la silla de madera de los barberos, los cuales tenía a los laterales reposabrazos para que el paciente se agarrara si sentía algún dolor fuerte al momento de la extracción

Sin dejar atrás a Josiah Glagg en 1790, tuvo la pensamiento  de acolchonar la silla  dental con el fin de que el paciente estuviese cómodo lo más posible y para finalizar en 1832, James Snell realizo una innovación con la silla dental como fue patentarla el cual se acerca a la silla dental de la actualidad.

¿Cómo era la silla dental de madera?

La primera silla dental poseía un apoyo para la cabeza del paciente y un brazo extensible para acomodar los instrumentos a utilizar en el tratamiento.

Es de destacar que dicha silla era la mejor opción ante la incomodidad de sujetar la cabeza del paciente. Si la comparamos con la actualidad esta silla no es la mejor opción para ahora ya que es estática, el espaldar es muy duro y no permite que el paciente se sienta cómodo. También es de destacar que el odontólogo tendrá los brazos en suspensión mientras realiza el procedimiento, mientras que por el contrario una silla reclinable permitía que tanto el paciente como el odontólogo al momento de la práctica estuviese en confort.