Muelas del juicio

¿Puede las muelas del juicio descolocarme los dientes?

Probablemente ésta sea una de las preguntas que más realiza el paciente cuando va a ver a su dentista en Salamanca. Esta situación ha sido estudiada durante muchos años y todavía se sigue haciendo en la actualidad. Son muchos los odontólogos los que intentan buscar una respuesta clara para ofrecérsela al paciente llegado el momento. Existe un consenso que afirma que si, las muelas del juicio podrían llegar a desalinear los demás dientes en el momento en el que éstas empiezan a salir. Y es que tienen la suficiente fuerza eruptiva como para poder desplazar los dientes sin ningún tipo de problema.

Sin embargo, ésto no quiere decir que todos los dentistas opinen igual. Para ser francos, no existen estudios verdaderamente concluyentes que determinen que sea así, o por lo menos que sea siempre así. Por esta razón es posible que algunos te recomienden la extracción de los terceros molares. Como las muelas del juicio o los cordales, para evitar que se produzca un apiñamiento dental. Mientras que hay otros profesionales que no lo recomendarán.

También hay que considerar que estas extracciones no sólo se llevarán a cabo para evitar desalineaciones en los dientes. Sino que también puede realizarse para evitar algunos problemas como:
– Infecciones habituales (trauma conocido como pericoronaritis).
– Imposibilidad de conseguir una buena limpieza en ciertas partes.
– Contactos prematuros.
– Presencia de caries en los dientes contiguos.

Es cierto que las muelas de juicio podrían llegar a intervenir de cierta manera en el apiñamiento. Como puede ser al producir un contacto prematuro. Por ejemplo, si cerramos la boca y la cordal está posicionada, chocará primero con el diente opositor produciendo que, a la larga, aparezca el temido apiñamiento. No obstante, esto no quiere decir que todos los casos vayan a derivar en el mismo punto.

¿Cuándo se deben de extraer las muelas del juicio?

Las muelas del juicio van a ser las últimas que aparecerán en nuestra boca, ya que aparecerán en la edad adulta. Y lo cierto es que hay mucha información contradictoria sobre cómo proceder ante ellas.
Por ejemplo, uno de los mitos más extendidos es el de pensar que reciben su nombre por el dolor que producen. Realmente lo recibe debido al hecho de que se presenta en el momento en el que llegamos a la edad adulta (la edad “de mayor juicio”). Según las estadísticas, esta edad suele estar comprendida entre los 18-22 años aproximadamente.

¿Pero deben de extraerse siempre?

Lo cierto es que no. Tan solo una pequeña parte de los pacientes no tienen el espacio suficiente en la boca como para que la muela pueda llegar a salir. De esta manera, podrían salir por ellas mismas sin necesidad de extraerla.
Ahora bien, en el caso de que hayan adoptado una posición anómala, entonces sí que precisarán de atención médica; de lo contrario, éstas podrían quedar retenidas dentro del hueso.
Ante cualquier duda, el dentista podrá valorar tu caso y recomendarte la mejor solución