Irrigador bucal cuando y como usarlo

Irrigador bucal cuando y como usarlo

Desde siempre el ser humano ha sabido lo importante y beneficioso que es mantener un buen mantenimiento bucal. Desde la prehistoria los cuidados dentales se daban dentro de las civilizaciones, ahora bien, Poseer una boca sana es cuestión de aseo y de tener hábitos saludables que ayuden a minimizar los riesgos, hasta desvanecérselos por  medio de la salud completa de nuestra boca. Un irrigador bucal limpia y elimina con sutileza y vigor cada una de las zonas de arduo acceso, logrando una higiene perfecta, ya que la fuente de agua sobre los dientes y encías arrastra la lámina bacteriana y estimula las encías.

¿Cuándo se debe usar un irrigador bucal?

Un irrigador bucal se logra usar en la cotidianidad, siempre y cuando se desee tener una higiene cuidadosa, puesto que, es un complemento para la limpieza completa y beneficiosa para la salud. Los ortodontistas suelen recomendar un irrigador bucal a personas con  implantes dentales y ortodoncia, al igual que, teniendo una enfermedad relacionada con la encía, ya sea, gingivitis o periodontitis, esta recomendación parte de la buena limpieza eu podmeos generar con el irrigador bucal, algo totalmente necesario para estas patologías.

¿Cómo usar un irrigador bucal?

Se usan con un poco de agua o enjuague bucal disuelto en agua y suele adaptarse a las necesidades de cada boca, gracias a las boquillas de diversos flujos de expulsión de agua. A continuación se explica paso a paso como usar un irrigador bucal:

  1. Antes de todo, la boca debe estar limpia con la debida rutina del cepillado, cuidando la técnica el mismo y garantizando que los dientes estén realmente limpios.
  2. Ocupar el depósito con agua o enjuague bucal. En lo que esté lleno, ubica la boquilla e introduce el irrigador en tu boca, sobre las encías superiores.
  3. Enciende el irrigador y conduce la fuente de agua a lo largo de las encías, entre diente y diente, la presión del agua, es la que permitirá que la placa bacteriana se elimine de forma efectiva.
  4. Regula la presión para adaptarla a las necesidades de cualquier boca. Debes tener en cuenta que detienes el líquido en el momento que deseas.
  5. Transita diente por diente, dejando la boquilla unos segundos en cada diente. Debes continuar el recorrido en todo momento, para no dejar de lado ningún diente.
  6. Repite el procedimiento con los dientes inferiores.
  7. Apaga el irrigador
  8. Lava y seca el depósito y la boquilla.

¿Cuáles son los beneficios que se adquieren al utilizar un irrigador bucal?

  1. Impide la aparición de caries descartando placa bacteriana.
  2. Minimiza sangrado, ayudando a la mejora de las encías, ya que la inflamación de las encías, se da por acumulo de placa, la cual no permite el flujo normal de la misma.
  3. Maneja la inflamación de las encías y la gingivitis.
  4. Logra limpieza y cuidado de coronas, implantes dentales y aparatos de ortodoncia, puentes fijos o extraíble, fundas, etc.
  5. Sentimiento de limpieza y frescor de la cavidad bucal.