Beneficios de la ortodoncia

Dientes: ¿Es necesario reemplazarlos?

Los dientes y la realidad

Aunque sea difícil de creer, hay millones de personas a lo largo del territorio español a las que les falta uno o más dientes.
También son muchos aquellos casos donde el paciente carece de la dentadura en su totalidad.

dientes

Una pérdida dental puede ocurrir debido a diversas causas, entre las que encontramos principalmente:
– La caries dental, la enfermedad periodontal, ambas causadas por bacterias.
– Excesivo desgaste dentario debido a una incorrecta mordida o por bruxismo (rechinar los dientes).
– Traumatismos dentales .
– Un tratamiento odontológico inadecuado.

Independientemente de la causa por la que hayas perdido un diente, el impacto en tu vida personal suele ser considerable.
Sumando a la típica preocupación por la que un diente perdido haga que parezcas de mayor edad, hay otras complicaciones presentes si no reemplazas los dientes perdidos.
Si valoramos los costes a largo plazo por no reemplazarlos, nos ayuda a entender la importancia de los tratamientos odontológicos.

Riesgos por no reemplazar un diente perdido

1) Perdida de hueso
Una de las complicaciones por no realizar un tratamiento por la falta de un diente, es la pérdida de hueso o reabsorción ósea. Esto ocurre a raíz de la pérdida de un diente y las raíces ya no se encuentran incrustadas en el maxilar por lo que queda así un espacio vacío. Con el paso del tiempo empezará el deterioro del hueso maxilar.
Desafortunadamente la reabsorción ósea no solo afecta a lugar donde se encontraba el diente perdido sino que afecta también a los dientes colindantes y eventualmente a la apariencia facial.
Al pasar el tiempo sin reemplazar los dientes ausentes empezarás a notar que el contorno de tu cara cambia gradualmente. También tus labios pueden llegar a verse asimétricos y hundidos.

2) Facilidad reducida para pronunciar claramente o tomar determinados alimentos.
Dependiendo de qué diente o grupo de ellos puedan faltarte, el tomar determinados tipos de comida pueden transformarse en una difícil tarea.
En un intento de evitar morder y masticar cerca del diente perdido utilizarás más el resto de los dientes. Esto se realiza de forma instintiva para compensar la falta de uno o más de ellos. Eventualmente esto puede dar lugar a una peor nutrición.
Cuando la ausencia de los dientes corresponde a los frontales puede alterar la forma de hablar o la facilidad para pronunciar claramente ciertas palabras.

3) Autoestima reducida
Mientras que las dos causas anteriores son muy evidentes, hay otro efecto que es menos visible.
Si la falta de un diente es notable a simple vista, ( Dientes Anteriores) la persona afectada evitará sonreír o incluso hablar a otra gente en público, generándose así un impacto importante en su vida social y profesional.