El chupete y los dientes

¿Hasta que edad debe mi hijo usar el chupete y si afecta a los dientes?

El chupete supone una forma muy eficaz para calmar el bebé, muchas veces la única posible. Por otra parte, el biberón supone una práctica manera de darle de comer al niño.
No obstante conviene tener en cuenta que su uso prolongado podría ser bastante negativo para la evolución de sus dientes. Su uso, de entrada, no es malo. Pero si se prolonga demasiado en el tiempo podría llegar a derivar en problemas extremos. Tales como maloclusiones bucales, caries, incluso hasta en el hecho de que tenga problemas para pronunciar.
Ya sabemos que muchos niños son incapaces de dormir sin su chupete y que tardan mucho en desayunar si no se toman el biberón. La situación de cada padre será completamente diferente. Pero, en cualquier caso, es importante que esté debidamente informado sobre los riesgos que puede entrañar el hecho de usar el biberón más de la cuenta.

Edad máxima de utilización de chupetes y biberones

Los dentistas en Salamanca aseguran que los chupetes deberían de dejarse de usar antes de que los pequeños cumplan 2 años. El biberón, en cambio, tendría que desaparecer cuando cumpla los 12 meses de vida.
Un problema derivado de esto es lo que se conoce como la “caries del biberón”. Estamos hablando de una caries muy virulenta que puede afectar a los dientes de leche. Incluso hasta afectar al germen definitivo que todavía está en el interior de la encía. Este trastorno se produce cuando el azúcar de la leche está en los dientes del pequeño durante horas (por ejemplo, durante toda la noche). La lactosa de la leche propicia el crecimiento de las bacterias que, con el paso del tiempo, darán lugar a la temida caries.
Esto es todavía más grave si en el biberón nocturno hay cacao o cereales, ya que el nivel de azúcar es mayor.

Succión del chupete y el crecimiento de los dientes

Por otra parte, también es conveniente analizar de qué manera afectan los hábitos de succión al crecimiento de los dientes. Es decir, el uso de chupete, del biberón, incluso del hábito de que se chupen el dedo.
Una succión prolongada en el tiempo afectará a los maxilares (al hueso paladar). Impidiendo que los diente superiores estén en contacto con los inferiores. En el momento en el que se retire el chupete al niño, los papás deben de analizar que este no lo sustituya por el dedo. Esto se debe más que nada porque el problema persistirá.

A tener en cuenta

La mala colocación de los dientes y de la lengua puede llegar a necesitar de la ayuda de un logopeda. Para poder ayudar a que el niño pueda pronunciar correctamente. Este será un procedimiento lento, ya que el trabajo en si es bastante complicado. También es posible que, si se usan los biberones y los chupetes más tiempo del debido, esto pueda derivar en tener que usar ortodoncia de cara al futuro.
Teniendo en cuenta esta información, deberíamos de quitarles el chupete y el biberón cuando antes. De esta manera podremos evitar malformaciones y problemas varios.

Consejo de la Asociación Española de Pediatría